Para producir
energía para el agua caliente se utilizan paneles solares que tienen
interiormente un serpentín que absorbe
la energía que proporcionan los rayos del sol
y sobre el que se coloca un vidrio templado para
conseguir el efecto invernadero.
A través del serpentín se hacer circular agua que
recoge
el calor y
lo entrega en un
acumulador. Con esta aplicación se consigue ahorrar
de media un 80% anual de la
energía (electricidad o gas) necesaria para el agua
caliente. Con la instalación de un
mayor número de paneles se
puede conseguir
una ahorro del 35-40% de
calefacción con
sistemas de
radiadores, y hasta un 80% con sistemas de suelo o pared radiante.

JaraSolar es distribuidor oficial de la prestigiosa
marca austriaca GASOKOL.
Nuestros
productos están homologados y
certificados por
prestigiosos institutos
de calidad europeos.
Tienen una
magnífica
relación calidad-precio y ofrecen un
excelente resultado.
Si desea ampliar información u obtener precios o datos
técnicos, envíenos sus datos desde la página Contacto, especificando que
información desea. Gustosamente se la haremos llegar.

AGUA CALIENTE SANITARIA:
Mediante una instalación solar térmica de
logra una amplísima cobertura de la energía necesaria para la producción de agua
caliente (ACS).
Bien mediante sistemas "termosifón" de
calentamiento directo, o bien mediante sistemas de calentamiento indirecto (en
los paneles solares se calienta un líquido caloportador, que transfiere su calor
al agua en un acumulador) las necesidades normales de agua caliente quedan
cubiertas en porcentajes cercanos al 80%.
La amortización de la inversión se produce
en pocos años, contando además con préstamos blandos y subvenciones a fondo
perdido, lo que convierte a esta utilización de la energía solar en la
aplicación que mejor se adapta a las características de las instalaciones
solares térmicas
APOYO A CALEFACCIÓN:
La producción de agua caliente para
apoyo a la calefacción se consigue mediante la transmisión indirecta. En los
paneles se calienta un líquido caloportador que transfiere su calor al agua de
calefacción en un acumulador.
Se utiliza una caldera auxiliar (gas,
gasoil, etc.) que calienta el agua previamente calentada por la instalación
solar hasta alcanzar la temperatura necesaria para producir calor. Esta
temperatura varía según se utilicen sistemas de radiadores o sistemas de suelo o
pared radiante (la más adecuada para aprovechar al máximo la energía solar).
En la calefacción por radiadores el agua
debe circular a unos 60º. En este sistema el aporte de energía por la
instalación solar, con un adecuado dimensionado, viene a ser de entre el 30 y el
40% de la energía total necesaria.
En la calefacción por suelo o pared
radiante, la cobertura puede llegar a duplicar la suministrada en la calefacción
por radiadores. Se debe esto a que la temperatura necesaria del agua caliente
gira en torno a los 45º, y su distribución en toda la superficie de la vivienda,
calentando de abajo a arriba, hace que se necesite menos energía para producir
el mismo efecto. A esto se añade la posibilidad de utilizar la instalación de
suelo o pared radiante para refrigerar el ambiente en verano.
Las subvenciones son las mismas que para el
ACS.
CLIMATIZACIÓN DE PISCINAS
Los sistemas solares térmicos para
calentamiento de piscinas, se basan en la transmisión del calor generado en los
paneles o colectores solares al agua de la piscina en un intercambiador de
placas.
El agua de la piscina impulsada por la
bomba de la depuradora recoge el calor del líquido caloportador calentado en los
paneles, y lo trasmite al vaso de la piscina.
Mediante este sistema se consigue ampliar
la temporada de baño prácticamente al doble. Podrá disfrutar de su piscina desde
Mayo a Septiembre.
Dado que la temporada de baño no coincide
con la de calefacción, se puede utilizar la misma instalación para los dos
fines. En invierno calentaría la vivienda y en verano el agua de la piscina.